La educación

La educación es el factor más importante en el desarrollo de una nación. La educación es el verdadero cimiento en donde yace la sociedad. Si no hay un fundamento profundo y sólido no puede haber un crecimiento significativo.

Muchos países invierten la mayor parte de sus recursos en la educación, porque han entendido que esta es como una semilla que germina a mediados y largos plazos, pero cuyos frutos son seguros y perennes. Debemos invertir en la educación de nuestros pueblos. Un proverbio chino afirma que “cuando planifiques para un año, siembra maíz. Cuando planifiques para una década, planta árboles. Cuando planifiques para toda la vida, entrena y educa a la gente”. A todo esto surge una gran pregunta: ¿Por qué será que en la Republica Dominicana, nuestros gobiernos, perciben el proveer para la educación como un gasto y no como una inversión?

Hoy en día, por ejemplo, los dominicanos están luchando por tan solo el 4% del producto interno bruto para la educación. Nuestro gobierno está enfocado en la modernización de los sectores más que en el crecimiento intelectual de las masas. Una nación no la constituyen las edificaciones sino mas bien el porcentaje de ciudadanos que impulsan el desarrollo socio-económico de la misma. ¿Será que a los gobernantes no les conviene que haya menos personas ignorantes? ¿Están nuestros líderes políticos fortaleciéndose a través de la ignorancia de muchos? No podemos pretender escalonarnos un peldaño más alto con el mismo grado de ignorancia que ha arropado a nuestra sociedad por largos años. Invertir en el desarrollo intelectual es el medio más viable y certero para el posicionamiento de los pueblos.

Por otro lado, es lamentable que la mayoría de los líderes que apoyan el 4% para la educación lo hagan con fines pecuniarios. Afirman y hacen campaña a favor de la educación, sin embargo sabemos que su intención es la de beneficiarse así mismos, quizás desviando los recursos que sean destinados para este fin. Ya es tiempo de que despertemos de este sueño en el que nos han metido a la fuerza, porque realmente ¡NOS ESTAN VENDIENDO SUEÑOS! Dios ayude a nuestros gobernantes, y los redirija hacia decisiones mas provechosas.

Juan de Jesús