Aun creo

Nos encontramos en un descenso inminente. Los valores que han caracterizado a la humanidad por miles de años están ya deteriorados. La presión social ha provocado que la gente mengüeen la buena conducta. Pareciera no interesarnos ya la honestidad, la sinceridad, el respeto, la solidaridad, la responsabilidad, entre otros. Se esta reflejando un déficit de valores dentro de la sociedad y, en cambio, una gran ola de antivalores esta arrasando con todo lo que es de buen nombre. Dar el ejemplo se ha convertido en una exclusividad para las clases seleccionadas; unos pocos que aún creen en la buena moral y pulcritud.

Es triste que estemos cada día más en penumbra por falta de conciencia e integridad. ¿Qué nos esta pasando? ¿Dónde hemos dejado nuestros ideales? Tal parece que nos hemos creado baúles inmensos para ocultar lo que realmente somos. Soy partidario de que somos más de lo que actualmente somos.

 

Aun creo en un ser humano perfecto como en el principio fue creado. Aun creo en un ser humano solidario; adherido a la causa de los menos afortunados. Aun creo en un ser humano honesto; un ser humano que no vende sus principios por alhajas pasajeras. Aun creo en un ser humano responsable; que pone sumo cuidado y atención a lo que dice y hace. Aun creo en un ser humano sincero; que no oculta sus faltas ni proyecta sus errores. Aun creo en un ser humano respetuoso; que muestra la cortesía necesaria para el buen comportamiento de las clases. Aun creo en un ser humano íntegro, patriota, decoroso y reflexivo. Aun creo en un ser humano cristiano; comprometido en manifestar la naturaleza del Maestro.

Juan de Jesús